Con el hielo nuestro amor se ha resfriado

y también ha cuarteado nuestra piel.

Nuestro tren no se ha parado en la estación del buen querer

la pasión quedó esperando en el andén

y al final descarriló sin un por qué.

Ahora dime, dónde fueron tus promesas

¿Cuándo se apagó la estrella

que decías que llevaba nuestro nombre y que era eterna?

Y aquel fuego que quemaba nuestros labios y fundia

nuestras almas hasta que se confundían.

Ahora, todo será...

Negro sin ti.

Melendi
Negro sin ti